Advertisement

Los grandes retos para 2025 en materia de ciberseguridad

ciberamenazas

Los grandes retos para 2025 en materia de ciberseguridad




Desde Sophos prevén que los principales desafíos para el próximo año en cuanto a seguridad digital tendrán que ver con ransomware, IA y la cadena de suministro, y ofrecen consejos para abordarlos.

Publicado el 24 dic 2024




Sophos comparte sus proyecciones para el año 2025, subrayando los problemas más graves que confrontan empresas y entidades en todo el mundo. Con el desarrollo del ransomware y los peligros vinculados a la Inteligencia Artificial y las debilidades en la cadena de suministro, los especialistas de la compañía alertan sobre un aumento en la complejidad de los ciberataques y la necesidad apremiante de implementar acciones preventivas.

Los principales objetivos de los ataques de ransomware seguirán siendo áreas fundamentales como salud y educación. Chester Wisniewski, director y CTO global de campo en la firma especialista en ciberseguridad, asegura que «las instituciones en estos sectores enfrentan una combinación de presupuestos limitados, sistemas obsoletos y datos sensibles, lo que las convierte en objetivos prioritarios». La suspensión de servicios fundamentales incrementa la tensión en las víctimas, forzándolas a pagar los rescates con premura.

En cuanto a la inteligencia artificial, el final de la «luna de miel» para tecnologías de IA como los modelos de lenguaje generativo (LLM) dará inicio a una etapa de vulnerabilidades. Según explica Christopher Budd, director de Sophos X-Ops, “los atacantes ya están utilizando LLM para distribuir malware, mientras que las empresas deben encontrar maneras de mitigar los riesgos asociados». Además, la implementación de inteligencia artificial facilita el acceso a diversas estrategias de ciberdelincuencia, lo que brinda la posibilidad a atacantes sin experiencia de elaborar engaños de phishing y piezas de ransomware, intensificando el entorno de amenazas.

Por su parte, los ataques a la cadena de suministro van en aumento, afectando tanto a grandes organizaciones como a desarrolladores de software externos. Sucesos recientes han evidenciado el potencial de estos ataques para provocar interrupciones significativas. «Las empresas deben evaluar rigurosamente las medidas de seguridad de sus proveedores y preparar planes de respuesta sólidos para mitigar las interrupciones», dice Wisniewski.

Es fundamental implementar acciones preventivas para abordar estos retos y, según los especialistas, la seguridad cibernética no se limita a salvaguardar información, sino a asegurar que las operaciones se mantengan en un entorno que se digitaliza cada vez más. Algunas sugerencias al respecto son:

  • Potenciar la seguridad desde el diseño: Integrar prácticas como «Secure by Design» y “Secure by Demand” son progresos favorables para la comunidad de seguridad cibernética. En el futuro será esencial ejercer presión sobre los fabricantes de tecnología para que fortalezcan la seguridad y la calidad de sus productos desde el principio, protegiendo así las cada vez más vulnerables redes de suministro globales.
  • Dar prioridad a parches y autenticación multifactor (MFA): La mayoría de las agresiones todavía provienen de programas que no han sido actualizados o de claves que son fáciles de adivinar.
  • Anticiparse a interrupciones: Las organizaciones necesitan analizar la seguridad de sus proveedores y prepararse para eventuales disrupciones en la cadena de suministro.
  • Aliviar el desgaste de los expertos en ciberseguridad: El cansancio y el estrés son problemas preocupantes entre los expertos en ciberseguridad, empeorados por la escasez de recursos y procedimientos deficientes. Aaron Bugal, CTO de campo en Sophos, sugiere utilizar la tecnología y optar por servicios de detección y respuesta administrada (MDR) para reducir la presión sobre los equipos internos.

En un entorno donde la tecnología está en constante cambio, adelantarse a los riesgos es la clave para garantizar la seguridad. Sophos anima a las compañías a adoptar un enfoque activo y cooperativo que ayude a crear un ecosistema cibernético más fuerte y resiliente.